¿Por qué importan los incendios de coches en aparcamientos?
Los incendios en aparcamientos no son infrecuentes y pueden tener consecuencias económicas y sociales considerables. Los estudios recientes recuerdan que incendios como los de Liverpool, Luton o Varsovia implicaron la pérdida de cientos o incluso miles de coches y, en muchos casos, destruyeron edificios enteros. El cierre prolongado de aparcamientos en aeropuertos, centros comerciales o complejos residenciales dejó a familias sin hogar y a comerciantes sin negocio. Estas experiencias han incrementado el interés de la comunidad de ingeniería en entender cómo arden los vehículos y cómo diseñar aparcamientos más seguros.
La revisión sistemática de experimentos de incendio en automóviles
Un grupo de investigadores revisó exhaustivamente la literatura científica sobre incendios en coches con el objetivo de crear una base de datos completa de pruebas experimentales. Después de consultar bases de datos como Scopus, Web of Science y ScienceDirect, y de rastrear las referencias de los estudios seleccionados, encontraron 44 documentos que describían 148 experimentos de incendios de automóviles entre 1994 y 2024.
Para facilitar el análisis, los autores clasificaron los datos según el tipo de vehículo (pequeños, medianos o grandes) y la tecnología de propulsión: vehículos de motor de combustión interna (ICEV) y vehículos eléctricos de batería (BEV). También registraron la tasa de liberación de calor (HRR), el calor total liberado y el tiempo que tarda cada incendio en alcanzar su punto máximo. La HRR se puede imaginar como la “potencia” del incendio: un valor alto significa que el fuego crece con rapidez y desprende mucha energía.
Uno de los hallazgos más claros de la revisión fue que los incendios iniciados desde la parte inferior del vehículo generaban picos de potencia más altos y alcanzaban su máximo en menos tiempo que los incendios que comenzaban en otras zonas. La fuente de ignición influye porque un fuego que empieza debajo del coche calienta de inmediato el depósito de combustible o la batería.
En cuanto a la composición de los vehículos, el estudio calculó una energía promedio de combustión de 25 MJ/kg (± 7 MJ/kg) para todos los coches analizados. Los vehículos convencionales presentaron un pico medio de liberación de calor de 4,15 MW, mientras que los eléctricos alcanzaron 5,96 MW. Aunque estos valores sugieren incendios más intensos en los vehículos eléctricos, los análisis de percentiles altos mostraron que los peores casos todavía se producen en vehículos de combustión interna. Los autores subrayan que el comportamiento del fuego depende de muchos factores —cómo está aparcado el coche, los materiales del habitáculo o incluso la ruptura de las ventanas— y que no es realista definir un único “incendio tipo” basado en promedios. Por eso recomiendan diseñar los sistemas de protección contra incendios considerando escenarios variados y realistas, incluidos ensayos en aparcamientos reales y con más de un vehículo.
Vehículos eléctricos versus vehículos de combustión: un análisis estadístico
Otra investigación se centró en comparar de manera estadística el comportamiento del fuego en vehículos eléctricos (EV) y en los de combustión interna. Analizando datos de numerosos experimentos, los autores constataron que los vehículos eléctricos suelen mostrar tasas de liberación de calor más altas y crecimientos más rápidos que los vehículos tradicionales. Esto se atribuye a la participación del paquete de baterías, que puede liberar mucha energía en poco tiempo.
El estudio también exploró si el tamaño de la batería influye en la magnitud del fuego. Al examinar un subconjunto de diez experimentos en los que se conocía la capacidad de la batería, encontraron una correlación logarithmica entre la energía de la batería y el pico de liberación de calor: en términos generales, baterías más grandes estaban asociadas con incendios más intensos. No obstante, los autores advierten que esta conclusión se basa en un número reducido de casos y que intervienen otros factores como el punto de ignición, la disposición de las baterías o los materiales del interior del vehículo.
A partir de los datos, se propusieron modelos de “incendio de diseño” que permiten simular de forma probabilística distintos escenarios, en lugar de utilizar enfoques deterministas únicos. Según los autores, esta flexibilidad facilita a los ingenieros tomar decisiones en función de la probabilidad de diferentes eventos y adaptar sus estrategias conforme se dispone de más datos. La investigación enfatiza la necesidad de actualizar las normas de seguridad para reflejar los avances en tecnología vehicular y la creciente presencia de vehículos eléctricos.
Qué significa todo esto para la seguridad de los aparcamientos
La lección principal de estos estudios es que los incendios de vehículos pueden variar mucho y que las estrategias de protección en aparcamientos deben contemplar esa diversidad. Los incendios de vehículos eléctricos tienden a alcanzar picos de calor elevados debido a sus baterías, pero los peores incendios registrados aún provienen de coches de gasolina o diésel. Además, la forma en que se inicia el fuego y el entorno del aparcamiento (techado o al aire libre, ventilado o cerrado) alteran significativamente el desarrollo del incendio.
Para los gestores de infraestructuras, esto significa revisar sistemas de detección y extinción pensando tanto en el corto plazo —cómo controlar un fuego rápidamente— como en el largo plazo —cómo limitar la propagación a otros vehículos y minimizar los daños en la estructura. Los investigadores sugieren instalar sensores de temperatura y humo de respuesta rápida y contar con sistemas de rociadores adaptados al volumen y altura del aparcamiento. También recomiendan diseñar recorridos de evacuación claros y prever la intervención de los servicios de emergencia en condiciones de humo denso.
Finalmente, los autores recalcan que la investigación debe continuar. Hacen falta más ensayos que reproduzcan las condiciones reales de los aparcamientos, que incluyan varios vehículos y distintas configuraciones de baterías. Solo así se podrán definir curvas de incendio y normas de diseño que reflejen la realidad de un parque automovilístico en rápida evolución.
espero que este artículo te ayude a comprender mejor el alcance de los incendios en aparcamientos y la importancia de adaptar las estrategias de seguridad a los cambios en la tecnología de los vehículos.

